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Por Qué Tu Perfil de LinkedIn Aleja a los Recruiters IT (y Cómo Arreglarlo Hoy)

Por Pablo Galván Leyes. Llevo más de 8 años buscando talento IT en HR Oasis y tengo más de 45.000 seguidores en LinkedIn. Todos los días reviso decenas de perfiles. Lo que escribo acá lo veo en tiempo real, no es teoría.


Todos los días me pasa lo mismo. Tengo una búsqueda abierta, un rol interesante, buen salario. Entro a LinkedIn, busco perfiles, encuentro a alguien que en el papel parece encajar. Hago clic. Y ahí el perfil me dice todo lo contrario de lo que necesito saber.

No es que el candidato sea malo. Probablemente sea muy bueno. El problema es que su perfil no me lo está diciendo. Y en el tiempo que tengo para decidir si mando un mensaje o paso al siguiente, el perfil perdió.

Esto les pasa a muchos developers con perfiles que están incompletos, desactualizados o directamente confusos. Y lo más frustrante es que se arregla. No necesitás un curso de personal branding ni contratar a nadie. Necesitás entender qué mira un recruiter IT cuando entra a tu perfil y por qué ciertos errores te hacen invisible.

Lo primero que miro (y lo que me hace seguir o salir)

Cuando entro a un perfil tengo un tiempo muy corto de atención. No es falta de interés, es volumen. En una búsqueda activa puedo revisar 50 perfiles en una mañana. Lo que hace que me quede o salga rápido son básicamente tres cosas.

La primera es la foto. Sé que suena superficial pero no lo es. Un perfil sin foto ya me genera una duda básica: ¿esta persona usa LinkedIn activamente o lo creó hace cinco años y lo abandonó? No necesitás una foto de estudio. Necesitás una foto donde se te vea la cara, con buena luz, y donde parezcas alguien que trabaja en tecnología en 2026. La foto de la graduación de 2015 o la del casamiento no ayudan. Según datos de LinkedIn, los perfiles con foto profesional reciben 21 veces más visitas y 36 veces más mensajes que los perfiles sin foto. No es un detalle menor.

Lo segundo es el titular. El error más común que veo es poner solamente el cargo actual. “Software Developer en Empresa X.” Eso no me dice nada útil. ¿Qué tecnologías usás? ¿Qué nivel sos? ¿Estás buscando trabajo? Un titular que funciona se parece más a esto: “Senior Backend Developer | Python + AWS | Open to remote opportunities.” En dos segundos sé si aplica o no a lo que busco.

Lo tercero es si el perfil está en Open to Work o no, y cómo está configurado. Si estás buscando trabajo activamente y no lo tenés activado, estoy asumiendo que no buscás. Y si lo tenés activado pero configurado para “todos”, eso a veces complica cosas con tu empleador actual. LinkedIn te permite mostrarlo solo a recruiters. Usá esa opción.

El “acerca de” que no dice nada

La sección Acerca de es el lugar donde más oportunidades se pierden. La mayoría de los perfiles que veo tienen una de estas dos versiones: está vacía, o tiene tres oraciones genéricas que podrían aplicar a cualquier persona en el planeta.

“Soy un profesional apasionado por la tecnología con experiencia en desarrollo de software y trabajo en equipo.” Eso no me dice nada. Eso lo podría escribir cualquiera.

Lo que quiero leer en esa sección es qué hacés concretamente, con qué tecnologías, en qué tipo de proyectos o industrias, y si estás abierto a nuevas oportunidades. No tiene que ser largo. Cinco o seis oraciones bien escritas valen más que tres párrafos vacíos.

Un ejemplo que funciona: “Soy developer backend con 6 años de experiencia construyendo APIs REST en Python y Node.js, principalmente en proyectos fintech y e-commerce. Trabajé con equipos distribuidos en Argentina y EE.UU. y tengo inglés upper-intermediate. Estoy buscando proyectos remotos donde pueda seguir creciendo en arquitecturas cloud. Si tenés algo interesante, escribime.”

Eso es todo. Directo, específico, con un llamado a la acción. Así cuando yo lo leo sé exactamente si te llamo o no.

La experiencia que confunde más que informa

La sección de experiencia es donde más errores técnicos veo, y son errores que tienen solución inmediata.

El primero es no poner descripción en los roles. Solo el título y la empresa. Eso me obliga a imaginar qué hiciste, y cuando tengo 40 perfiles más para revisar, no voy a quedarme imaginando. Poné aunque sea tres o cuatro líneas por cada posición relevante: qué tecnologías usaste, qué tipo de proyectos manejaste, si trabajaste con equipos remotos o internacionales, si tuviste algún liderazgo técnico.

El segundo es no actualizar el rol actual. Me pasa seguido: entro a un perfil, veo que la última posición dice “hasta la actualidad” pero es un trabajo de 2021. Eso me confunde. ¿Sigue trabajando ahí? ¿Cambió de trabajo y no lo actualizó? Si cambié de trabajo, actualizalo. Si seguís en el mismo lugar, revisá que las fechas estén bien.

El tercero, y este es importante para los perfiles más senior, es no mostrar evolución. Si tuviste tres roles en cinco años y los tres dicen exactamente lo mismo, parece que no creciste. Mostrá la progresión: empezaste desarrollando, después lideraste un equipo, después tomaste decisiones de arquitectura. Esa narrativa de crecimiento es lo que diferencia un perfil interesante de uno plano.

Las habilidades y el inglés: dos secciones que la gente subestima

La sección de habilidades en LinkedIn tiene más impacto del que parece porque es lo que el algoritmo usa para mostrarte en búsquedas. Si no tenés cargadas tus tecnologías principales como habilidades, vas a aparecer menos en las búsquedas de recruiters que filtran por stack.

El consejo es simple: cargá todas las tecnologías que dominás, no solo las principales. Python, AWS, Docker, Kubernetes, React, lo que sea que uses. Y pedile a ex-colegas o managers que te validen esas habilidades. No porque el número de validaciones importe mucho, sino porque perfiles con validaciones se perciben como más creíbles.

El inglés es el otro punto crítico para cualquier developer que quiera acceder al mercado internacional. Que no tenés inglés en el perfil es información que uso todo el tiempo para filtrar búsquedas que lo requieren. Si tenés inglés aunque sea intermedio, ponelo. Si tenés certificación, mejor. Si no tenés nada pero lo estás estudiando, al menos que se vea en alguna parte del perfil.

Hay un detalle que marca mucha diferencia y que casi nadie hace: escribí tu perfil también en inglés. LinkedIn te permite tener un perfil en un idioma secundario. Si tu perfil está solo en español, los recruiters internacionales que buscan en inglés directamente no te ven. Tener la versión en inglés del perfil duplica tu visibilidad para búsquedas del exterior.

Actividad: lo que más diferencia a los perfiles que consiguen respuesta

Esto lo digo con datos propios de lo que veo todos los días. Los perfiles que más respuesta tienen a mis mensajes son los que tienen algún nivel de actividad reciente en la plataforma. No hace falta publicar todos los días ni convertirte en un influencer de tecnología.

Alcanza con comentar en publicaciones de tu área una o dos veces por semana. Compartir algo técnico que encontraste interesante. Publicar sobre algún proyecto o aprendizaje puntual. Eso le dice al algoritmo y a los recruiters que el perfil está activo y que la persona está conectada con la industria.

Un perfil sin actividad en un año me genera la misma duda que una foto desactualizada: ¿esta persona todavía está en el mercado? ¿Usa esta plataforma? La actividad es la señal más fácil de dar y la que más se descuida.

Lo que recomiendo hacer esta semana

No hace falta rehacer todo el perfil de una vez. Hay cuatro cambios que tienen el mayor impacto y que se pueden hacer en menos de una hora.

Primero, actualizá el titular con tus tecnologías principales y alguna señal de si estás abierto a oportunidades. Segundo, completá o reescribí el Acerca de con algo concreto y específico. Tercero, revisá que todos tus roles actuales tengan al menos una descripción breve de qué hiciste. Y cuarto, activá Open to Work si estás buscando, configurado para que lo vean solo los recruiters.

Esos cuatro cambios solos ya te ponen en una posición muy diferente frente a la mayoría de los perfiles que reviso.

Todo esto que describí, la foto, el titular, el acerca de, la experiencia, el inglés, la actividad, son las cosas que miro cuando busco talento IT para las empresas con las que trabajamos. Cuando un perfil tiene estas cosas bien, la conversación con el candidato empieza de otro lugar. Y cuando una empresa nos pide una búsqueda, el pool de candidatos que encontramos es directamente proporcional a qué tan bien comunicado está el talento en la plataforma.

Si tu empresa está buscando desarrolladores IT y el proceso no está dando los resultados que esperabas, probablemente haya algo en cómo estás llegando al mercado. Eso también lo podemos ver juntos.

📩 pablo@hroasis.com 🔗 Seguime en LinkedIn


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